La ciencia desmonta los supuestos beneficios de la ducha fría que promueven los gurús del bienestar

Fuentes: La ciencia ha desmentido el mantra matutino de los gurús de la productividad: la ducha fría es tan inútil como el madrugón

Un metanálisis de la Universidad del Sur de Australia, publicado en PLOS One, ha analizado once estudios globales sobre inmersiones y duchas con agua a entre 7 y 15 grados centígrados y no ha hallado pruebas sólidas que respalden los beneficios que influencers y celebridades como LeBron James o Gwyneth Paltrow atribuyen a esta práctica.

Los investigadores concluyen que las evidencias existentes se centran casi exclusivamente en atletas de élite, no en la población general, y que los efectos observados son poco consistentes y duraderos. La reducción del estrés solo se mantuvo durante unas doce horas tras la exposición y la mejora en la calidad de vida desapareció al cabo de tres meses. Tampoco se observaron mejoras significativas en el sistema inmunitario, más allá de una reducción del 29 % en las ausencias laborales por enfermedad.

Además, el estudio halló que las inmersiones en agua helada provocan un aumento significativo de la inflamación justo después del baño y hasta una hora más tarde, una respuesta de estrés agudo que, según el coautor Ben Singh, puede asimilarse a las agujetas del ejercicio y resultar positiva para deportistas de alto rendimiento, pero potencialmente dañina para personas con patologías previas.

Otra investigación del King's College de Londres advierte además del riesgo de arritmias por el llamado conflicto autonómico, al competir dos reflejos por el control del corazón al sumergirse en agua fría conteniendo la respiración.