Un equipo de investigadores de la British Ecological Society en Gales y de las universidades de Cardiff y Aberystwyth advierte de que existen «lagunas significativas» en el conocimiento sobre el efecto de vacunar a los tejones contra la tuberculosis bovina (TB) en Gales, lo que reduce la eficacia de este método para combatir la enfermedad. La vacunación forma parte del programa gales para erradicar la TB bovina, una infección que los tejones pueden transmitir al ganado y que provoca el sacrificio sistemático de los animales positivos en las pruebas de detección. En un nuevo policy briefing, los investigadores piden un mayor seguimiento del impacto de la vacunación, una revisión de la evidencia disponible y una colaboración más estrecha con los ganaderos.
El doctor Niall McKeown, profesor en el departamento de ciencias de la vida de la Universidad de Aberystwyth y vicepresidente del grupo de políticas de Gales de la British Ecological Society, recordó que la infección «sigue siendo uno de los mayores retos de sanidad animal a los que se enfrenta Gales». McKeown insistió en que la vacunación de tejones «no debe presentarse como una vía autónoma» para erradicar la enfermedad y que cualquier beneficio a nivel del ganado dependerá de una cobertura sostenida y suficientemente amplia, combinada con controles efectivos sobre el propio ganado. Propuso combinar monitorización genética no invasiva con encuestas de tejoneras, cámaras trampa y datos de movimiento para estimar las poblaciones locales y evaluar la cobertura real.
El Gobierno galés respondió que está «renovando» su enfoque de erradicación, centrado en tres ejes: ganado, personas y fauna silvestre, y basado en evidencia científica y en el asesoramiento de su junta de programa y grupo técnico asesor. El mes pasado, el ministro de agricultura Llyr Gruffydd reconoció la necesidad de «explorar una variedad de soluciones», dado que la situación varía de granja en granja. En agosto de 2024, el ejecutivo creó una nueva junta para tratar de eliminar la enfermedad.
