Ikea y Xbox han unido fuerzas para lanzar YXSTABY, una colección de nueve piezas de mobiliario y accesorios para el hogar diseñada para integrar la consola y los videojuegos en la estética del salón sin renunciar al diseño escandinavo característico de la firma sueca. La colección llega al mercado el próximo 1 de octubre, coincidiendo con el 25º aniversario del lanzamiento de la primera Xbox, y estará disponible tanto en la tienda online como en los establecimientos físicos de Ikea, aunque los precios y las fechas exactas variarán según el mercado.
La colección incluye un soporte para televisión con diseño de caballete disponible en blanco y negro —un guiño evidente a las consolas de Microsoft—, un soporte para portátil, una mesita auxiliar, una butaca, un taburete inspirado en un stick analógico, un cojín con forma de cruceta, una bandeja decorativa, una vitrina con espejo y una caja de herramientas multifuncional que también puede emplearse como soporte para el ordenador. Todas las piezas combinan la paleta neutra y las formas propias del diseño nórdico con toques del verde icónico de Xbox, pensados para almacenar y organizar los accesorios gaming.
Según explicó Philip Dilé, desarrollador de productos de Ikea en Suecia, la colección busca responder a una nueva realidad: la forma de jugar en casa ha cambiado y ya no se trata solo de rendimiento, sino de relajación y conexión con los demás. "Juntos nos propusimos crear muebles que la gente realmente quiera tener en su casa, no muebles que acepte porque los necesita para jugar", señaló Dilé, quien insistió en que cada producto es fruto de una colaboración directa entre un diseñador de Ikea y otro de Xbox, una condición indispensable del proyecto.
Por parte de Microsoft, el liderazgo creativo recayó en Carl Ledbetter, veterano de la compañía con 30 años de experiencia y responsable de productos icónicos como el ratón IntelliMouse, el reproductor Zune o el mando inclusivo Adaptive Controller. Ledbetter destacó que ambos equipos comparten una filosofía común: ayudar a las personas a resolver los retos de su vida diaria, y recordó que el diseño de un mueble debe responder ante todo a una necesidad práctica.
El proceso creativo dio lugar a dos vertientes claramente diferenciadas. La más juguetona incluye piezas con formas directamente reconocibles del mando de Xbox: el cojín en forma de cruceta, el taburete que replica la ergonomía de un stick analógico —desarrollado con los archivos 3D originales del controlador— e incluso una bandeja inspirada en la cruceta del mando Elite. El taburete, según el diseñador de Ikea David Wahl, mantiene incluso el balanceo característico del joystick, de modo que se inclina ligeramente mientras el usuario está sentado. La superficie texturizada, originalmente pensada para evitar que los dedos resbalaran, ahora cumple una función similar con quien se sienta en él.
La vertiente más sobria la componen piezas como el soporte de TV con ruedas y estantes para organizar gadgets, la butaca con un bolsillo inferior de malla para guardar los mandos, la mesita auxiliar con bandeja verde extraíble, la vitrina con espejo pensada para exhibir colecciones de controladores y la caja de herramientas, la pieza menos reconocible como producto gaming, pero que también puede funcionar como soporte para portátil.
Ambas fuentes coinciden en señalar el mismo objetivo: sacar los videojuegos de la habitación dedicada y llevarlos al resto de la casa con naturalidad. Mientras The Verge subraya la nostalgia de los diseñadores —Wahl recuerda haber hecho cola toda una noche hace 25 años para conseguir la primera Xbox—, Xataka enfatiza la voluntad de superar la estética 'gamer' tradicional asociada a luces RGB y setups de nave espacial. La colección YXSTABY representa, según ambas lecturas, un intento deliberado por reconciliar dos universos visuales que suelen percibirse como opuestos: el diseño escandinavo minimalista y la cultura del videojuego.
A partir del 1 de octubre, los consumidores podrán comprobar si la apuesta funciona. Ikea y Xbox no han detallado precios ni mercados específicos, pero la colaboración marca un paso más en la estrategia de Microsoft por integrar el videojuego en el ecosistema doméstico más allá de la propia consola.
