Un viajero llamado Patrick recibió una factura de 440 dólares al devolver un Volkswagen alquilado en la sucursal de Hertz del Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta. El cargo respondía a un raspón de 2,5 centímetros en la rueda trasera del lado del conductor, detectado en segundos por un sistema de inteligencia artificial instalado por la compañía.
Del total facturado, alrededor de la mitad correspondía a la reparación; 125 dólares a la tarifa de procesamiento y 65 a gastos administrativos. La app de Hertz adjuntaba fotos del daño y, si el cliente abonaba en 48 horas, aplicaba un descuento de 52 dólares, o de 32,5 dólares si pagaba en una semana. Patrick declinó pagar y argumentó que la bonificación no compensa aceptar la responsabilidad.
El sistema es fruto de la alianza anunciada en abril de 2025 entre Hertz y la firma israelí UVeye, que utiliza cámaras y algoritmos de aprendizaje automático para inspeccionar carrocería, cristales, neumáticos y bajos en tiempo real. Tras el caso de Patrick, otro cliente, Adam Foley, denunció una factura de 350 dólares por dos desperfectos menores, entre ellos una abolladura del tamaño de una moneda de diez centavos. UVeye prevé expandir su tecnología, a la que define como una "resonancia magnética para vehículos", a Reino Unido y Europa.
