El estudio sueco Dead Astronauts, fundado en 2024 por el creativo Tobias Nyman —ex de Ubisoft Massive donde trabajó en Avatar: Frontiers of Pandora y Star Wars Outlaws—, desarrolla Haex, un juego cooperativo en línea de mundo abierto ambientado en una versión subártica de Escandinavia. Cada partida arranca con un mundo único generado de forma procedural; los jugadores interpretan a un grupo de científicos que investigan una anomalía y deben plantar unas semillas cúbicas que terraforman el terreno al instante, alterando la vegetación, la topografía y las amenazas enemigas.
El título, de producción genuinamente indie —lo desarrollan solo 12 personas—, apuesta por una experiencia dinámica frente a los entornos estáticos de los grandes blockbusters de mundo abierto. Los jugadores se enfrentan a criaturas extrañas, como un humanoide gris con pinchos en el rostro o un muro colosal que roza las nubes, y deben descifrar una lengua de símbolos arcanos. Nyman sitúa sus referentes en las películas Annihilation y Arrival, la weird fiction de Jeff VanderMeer y el cosmic black metal, un género que evoca la mezcla de pavor y asombro que busca el juego: un entorno bello pero opresivo, moldeado por los recuerdos de infancia del creativo entre Estocolmo y el norte de Suecia.
