Un estudio genético sin precedentes, publicado en Nature el 15 de abril, revela una aceleración significativa en la evolución humana durante los últimos 10.000 años, coincidiendo con la aparición de la agricultura. Investigadores de la Universidad de Harvard analizaron el genoma de 15.836 individuos de Europa y el Medio Oriente, incluyendo más de 10.000 nuevas secuencias, para identificar 479 variantes genéticas que experimentaron una fuerte selección natural. Estos cambios, que afectaron a genes relacionados con la salud y rasgos complejos como la cognición y la salud mental, reflejan la adaptación a nuevos alimentos, patógenos y estilos de vida asociados a la agricultura y la vida en comunidades más grandes. El estudio también detectó fluctuaciones en la frecuencia de genes relacionados con la inmunidad, la susceptibilidad a enfermedades como la esclerosis múltiple, e incluso rasgos físicos como el tono de piel y la calvicie. Si bien los hallazgos son impactantes, algunos investigadores expresan reservas sobre la magnitud de los cambios observados y la interpretación de su impacto en rasgos complejos. La investigación destaca un período de intensa transformación biológica y cultural, especialmente durante la Edad de Bronce, y proporciona una nueva perspectiva sobre la evolución humana reciente.
