Natural Resources Wales (NRW) anunciará previsiblemente este jueves una declaración de "sequía ambiental" en varias zonas de Gales, donde los niveles de los ríos se acercan a mínimos históricos tras meses de calor extremo. El país registró en julio apenas el 5% de la lluvia habitual, encadenado a un trimestre abril-junio más seco de lo normal y a sucesivas olas de calor.
La semana pasada, NRW ya elevó a "tiempo seco prolongado" la situación del norte y el sureste del país —primer paso hacia la sequía— y ahora podría confirmarse el siguiente nivel, que implica que la falta de agua en ríos y subsuelos ya está causando un impacto inmediato y negativo sobre los ecosistemas, sin que por ahora peligre el abastecimiento doméstico. Ríos como el Clwyd, Alwen, Alyn, Clywedog, Dyfi, Conwy y Wye presentan caudales excepcionalmente bajos; en el Wye y el Usk se han registrado temperaturas de hasta 28 °C.
Afonydd Cymru, que agrupa a los trusts fluviales galeses, advierte de peces muertos y fauna acuática amenazada. El sindicato agrario NFU Cymru señala cosechas adelantadas sin precedentes, rendimientos a la baja y ganado sin pasto ni agua. Welsh Water mantiene, por su parte, una restricción de manguera para 33.000 hogares del oeste. NRW pide a la población moderar el consumo y advierte de que, aunque se esperan lluvias el fin de semana, la recuperación de los sistemas fluviales llevará tiempo.
