El Gobierno galés anunció un presupuesto plurianual de 340 millones de libras anuales hasta marzo de 2030 para el Sustainable Farming Scheme (SFS), el nuevo régimen de subsidios agrícolas que sustituye a las ayudas previas al Brexit. La cifra total superará los mil millones de libras a lo largo del actual mandato del Senedd y fue presentada por el ministro de Agricultura, Llyr Gruffydd, como una línea base «reservada exclusivamente para el sector» que ofrece «certeza y estabilidad» a las explotaciones. La partida es similar a la recibida desde 2012, aunque grupos agrícolas y medioambientalistas reclamaban cerca de 500 millones anuales.
El SFS, en vigor desde principios de 2025 tras casi una década de desarrollo, condiciona las ayudas al cumplimiento de requisitos ambientales, como destinar al menos el 10 % de la tierra a hábitat. Aproximadamente la mitad de los productores que pidieron subsidios este año se adhirieron al nuevo esquema, mientras el resto permanece en el régimen anterior con recortes del 40 %. Pese a ello, las explotaciones dentro del SFS cubren 905.545 hectáreas, frente a las 384.399 del esquema legacy.
Del presupuesto, 238 millones anuales se reservan al nivel universal de acceso y 102 millones a capas opcionales y colaborativas con compromisos ambientales más ambiciosos. El anuncio coincidió con la apertura del Royal Welsh Agricultural Show en Llanelwedd y fue bien recibido por NFU Cymru y Farmers' Union of Wales, aunque organizaciones como Wildlife Trusts Wales, RSPB y National Trust reclamaron duplicar la partida para restaurar naturaleza y hacer frente al cambio climático.
