Ford Motor Company ha reincorporado en los últimos tres años a 350 ingenieros veteranos, apodados "greybeards", ante las limitaciones detectadas en los sistemas de inteligencia artificial que la compañía utiliza en tareas de diseño y control de fabricación. La automotriz estadounidense cuenta con 5.000 trabajadores menos que en 2020, después de un proceso de automatización que ahora ha revelado carencias técnicas.
Charles Poon, vicepresidente de ingeniería de hardware de vehículos de Ford, reconoció que la compañía no valoró suficientemente la experiencia acumulada de sus ingenieros más veteranos a lo largo de los sucesivos ciclos de producto. "La inteligencia artificial es una herramienta fantástica, pero solo es tan buena como la información con la que la entrenas", explicó Poon.
Los ingenieros recontratados, procedentes tanto de la propia Ford como de proveedores, trabajan junto a los sistemas de IA en la supervisión de procesos. Desde la compañía subrayan que la inteligencia artificial sigue siendo clave para mejorar la calidad, pero combinada con un profundo conocimiento técnico humano. La decisión coincide con la presión competitiva derivada de la rápida expansión de la industria automotriz china.
