Ford ha recontratado a 350 ingenieros veteranos —algunos exempleados y otros procedentes de proveedores— después de que sus sistemas automatizados de calidad basados en inteligencia artificial no alcanzaran el nivel deseado. El director de operaciones de la compañía, Kumar Galhotra, explicó a la prensa que Ford había estado «apostando cada vez más por sistemas automatizados de calidad», con resultados decepcionantes. Para corregir el rumbo, la empresa decidió «recuperar a especialistas técnicos» dedicados a detectar puntos de fallo antes de que una pieza llegue a la línea de producción.
Charles Poon, vicepresidente de ingeniería de hardware de vehículos, reconoció el error de cálculo: «Pensamos erróneamente que con introducir inteligencia artificial e ingerir los requisitos de diseño ya tendríamos un producto de alta calidad». La compañía no abandona la IA, pero ahora utiliza a estos ingenieros —bautizados como «gray beard» por su experiencia— para formar al personal más joven y reprogramar las herramientas automatizadas.
La estrategia, según Ford, empieza a dar resultados: la compañía prevé ahorrar 1.000 millones de dólares este año gracias a este repliegue hacia el conocimiento humano. Además, la marca se hizo con el primer puesto entre las firmas generalistas en la encuesta de calidad inicial de JD Power publicada esta semana, un espaldarazo a su nueva política de calidad.
