Anthropic ha publicado un informe interno que afirma que la adopción de agentes de IA ha reconfigurado su estructura laboral, reduciendo la contratación de personal junior técnico y desplazando el cuello de botella hacia la atención humana. La empresa sostiene que, desde mayo de 2026, los agentes de IA han registrado más horas de trabajo que los empleados humanos, quienes dedican ahora el 22% de su tiempo a gestionar estas herramientas. Sin embargo, expertos en inteligencia artificial y economía cuestionan la validez de estos datos, argumentando que el informe podría ser una estrategia corporativa para elevar la valoración de la empresa antes de su próxima oferta pública inicial (IPO). Investigadores como Morgan Frank y Julián Posada señalan que los mercados laborales deterioraron antes del lanzamiento de ChatGPT y que el informe carece de auditoría externa independiente. Además, críticos como Dylan Baker advierten que la dependencia excesiva de la IA podría generar productos de menor calidad y que la narrativa de la IA como solución a la pérdida de empleo es simplista. Mientras Anthropic se prepara para su debut bursátil, la compañía enfrenta una valoración reducida a 1,5 billones de dólares debido a sus pérdidas financieras y a la creciente preocupación del mercado por la burbuja de la IA.
