España ha entrado en una fase epidémica de infecciones respiratorias, con la variante XFG de SARS-CoV-2 como protagonista. Según el informe semanal del Sistema de Vigilancia de Infecciones Respiratorias Agudas (SiVIRA) del Instituto de Salud Carlos III, la positividad por COVID-19 en los centros de atención primaria se ha disparado hasta el 27,2%, superando ampliamente a la gripe (4,1%) y al virus sincitial respiratorio (0,2%). La tasa de casos de COVID-19 por cada 100.000 habitantes asciende a 476,7, mientras que las infecciones respiratorias graves en hospitales alcanzan el 9,2 por cada 100.000 habitantes, con un 21% de estos ingresos positivos por COVID-19, un aumento respecto al 15,3% de la semana anterior.
La variante XFG, que dominó Europa en enero del año pasado, ha recuperado el liderazgo tras perder terreno en junio. Aunque el ECDC y la OMS indican que esta variante no provoca una enfermedad más grave, su capacidad para eludir el sistema inmune mantiene un riesgo bajo. El desafío sanitario se agrava por la proximidad del otoño, cuando la gripe comienza a aumentar, lo que podría saturar los recursos. La campaña de vacunación de este año está diseñada específicamente contra la variante XFG, una medida clave para reducir la presión asistencial en los grupos vulnerables.
