El 6 de julio, Asha Sharma, directora ejecutiva de Xbox, envió un correo electrónico a la plantilla global de la división bajo el encabezado «Resetting Xbox» en el que anunció la mayor reestructuración en la historia de la división de consolas de Microsoft: 3.200 despidos durante el ejercicio fiscal de 2027, 1.600 de ellos de forma inmediata. Una hora después, los estudios comenzaron a convocar reuniones en Teams para informar a los afectados, que perdieron de inmediato el acceso a los canales de Slack donde se concentraba el trabajo del día a día. Entre los damnificados figuran empleados de Bethesda Game Studios, ZeniMax Online Studios, Bethesda Game Studios Austin, Bethesda Game Studios Montreal, Bethesda Game Studios Dallas e id Software, esta última con 136 trabajadores despedidos, la mayoría de su plantilla, según el artista VFX Derek Best, que afirmó en LinkedIn que el estudio quedó reducido a un «support studio size». Empleados como Anne Barrett, Morgan Goin, Simon Préfontaine y Alex Nguyen describieron el shock emocional de los despidos: reuniones de apenas dos minutos, sin posibilidad de réplica, que pusieron fin a carreras de décadas y generaron síntomas de duelo y depresión. Barrett y Goin, representantes sindicales de los estudios sindicalizados en 2024, explicaron que la negociación con Microsoft gira en torno a indemnizaciones y recontrataciones, y denunciaron que la empresa no ha movido su propuesta lo suficiente. Microsoft asegura que las condiciones ofrecidas a los sindicalizados (hasta 39 semanas de indemnización, seis meses de cobertura médica COBRA y 16 semanas de apoyo de recolocación) son comparables a las del resto de empleados. La plantilla teme retrasos y cancelaciones de proyectos y advierte de que el conocimiento técnico y artístico perdido no se reemplaza fácilmente.
