Un estudio del equipo de economía de Ramp, elaborado con datos de gasto empresarial de más de 21.000 compañías estadounidenses y registros de plantilla de Revelio Labs, concluye que las empresas que adoptan inteligencia artificial con alta intensidad crecen un 10,2% en plantilla durante los dos años posteriores a su implementación. El crecimiento alcanza el 12% en puestos de nivel inicial.
La investigación, dirigida por el economista jefe Ara Kharazian, define como "alta intensidad" a las firmas situadas en el tercio superior de gasto en IA por empleado y mes durante los primeros tres meses, con un umbral cercano a 30 dólares. Las compañías con adopción baja no muestran cambios estadísticamente significativos.
Los autores identifican dos condiciones para que la IA impulse el empleo: superar un umbral mínimo de inversión y atravesar una curva de aprendizaje de seis a doce meses antes de que las prácticas se traduzcan en crecimiento. Las empresas respaldadas por capital riesgo, las tecnológicas californianas y las firmas pequeñas que adoptan IA presentan mayor intensidad de uso.
El artículo sugiere que los recién graduados deberían priorizar empresas usuarias de IA, que los ingenieros no deben temer al reemplazo y que los directivos deben desconfiar de los recortes de plantilla justificados con la IA como pretexto.
