Las ventas de coches híbridos en Estados Unidos crecerán un 9 % este año, mientras que las de vehículos totalmente eléctricos apenas rozan el 15 % de incremento trimestral, según Kelley Blue Book. El alza coincide con una subida del 30 % en el precio de la gasolina tras el conflicto en el estrecho de Ormuz y con el recorte de los créditos fiscales federales de hasta 7.500 dólares por parte de la Administración Trump. Fabricantes como Ford, Stellantis y GM, que habían apostado por el eléctrico, vuelven ahora la vista hacia los sistemas de propulsión electrificados.
El protagonismo recae en Toyota, cuyas ventas híbridas subieron casi un 20 % en el segundo trimestre; modelos como el Camry y el RAV4 se venden ya solo en versión híbrida. Honda anunció que las versiones híbridas del CR-V supusieron el 51 % de las ventas del modelo y que dejará de fabricar el SUV eléctrico Prologue a partir de 2027. Hyundai y Kia también registraron incrementos en sus híbridos.
Analistas consultados por WIRED, como Stephanie Brinley (Mobility Global) y Karl Brauer (iSeeCars.com), sostienen que los híbridos resuelven la ansiedad de autonomía y cuestan solo unos miles de dólares más que sus equivalentes de combustión. Brinley considera que el éxito del híbrido, con un 25 % de recorrido en el mercado, allana el camino para una adopción más lenta pero sostenida del eléctrico, que proyecta alcanzar el 12 % de las ventas en 2030.
