El teletrabajo se triplica en la UE pero España se queda a medias en la revolución laboral postpandemia

Fuentes: Pensábamos que el teletrabajo había llegado para quedarse. En buena parte de Europa es cierto, no tanto en España

Seis años después del estallido de la pandemia, el teletrabajo se ha triplicado en la Unión Europea, pasando del 8% al 22% de los empleados que trabajan desde casa al menos ocasionalmente entre 2015 y 2024, según el último informe de Eurofound. El avance, sin embargo, no ha sido uniforme: Luxemburgo lidera el incremento con 30 puntos porcentuales, seguido de Alemania (26) y Bélgica, Finlandia, Irlanda y Suecia, que rondan los 20 puntos. En el extremo opuesto, Hungría y Rumanía apenas han variado y siguen en el 7% y el 4% respectivamente.

España se sitúa en un punto intermedio. La Encuesta de Población Activa refleja que solo el 7,8% de los ocupados teletrabajó más de la mitad de sus días en 2024 y otro 7,6% lo hizo de forma ocasional, sumando alrededor del 15%, apenas un punto por encima de la media comunitaria en la modalidad habitual. El estancamiento coincide con la caída de ofertas de empleo con opción remota, el endurecimiento de las políticas de vuelta a la oficina en grandes empresas y, según los propios trabajadores, con una penalización implícita para quienes no coincidían presencialmente con sus jefes.

La brecha por sectores es pronunciada: los servicios financieros rozan el 53% de teletrabajadores, la educación el 42% y la consultoría el 35%, frente al 5% de la agricultura o el 9% de comercio y hostelería. También existen diferencias por género: en España solo el 15% de las mujeres teletrabaja, frente al 21% de los hombres. El informe advierte además de los efectos negativos: el 34% de quienes hacen jornada híbrida y el 28% de los teletrabajadores reciben contactos laborales fuera de horario, y uno de cada ocho empleados europeos reconoce que le preocupa el trabajo cuando no está trabajando. En respuesta, 13 estados miembros ya han legislado el derecho a la desconexión, una norma presente en España desde 2018 a través del Estatuto de los Trabajadores.