El Gobierno británico anunció durante la London Tech Week una inversión de 1.100 millones de libras en hardware de inteligencia artificial, centrada en chips semiconductores avanzados, con el objetivo declarado de construir empresas de chips competitivas a escala global. La medida llega con un matiz relevante: la práctica totalidad de los chips avanzados se fabrica en TSMC (Taiwán), por lo que el montante resulta insuficiente para levantar una foundry nacional. El grueso de los fondos (unos 400 millones) se destinará a oportunidades de compra pública para diseñadores británicos, entre ellos Arm Holdings, con sede en Cambridge y cotizada en Nueva York.
En paralelo, el Ejecutivo presentó planes de capacitación y adopción empresarial, con 20 millones de libras para mapear el impacto de la IA en el empleo de entrada y un esquema "Bridge AI" de ayudas para comprar productos desarrollados en el país. En defensa, el jefe del Estado Mayor, almirante Sir Richard Knighton, lanzó la Rapid AI Delivery Taskforce (RAID), que desarrollará modelos para el ecosistema militar, aunque manteniendo la responsabilidad humana en las decisiones. Las tecnológicas AMD y Nebius comprometieron inversiones de hasta 2.000 y 1.700 millones de libras, respectivamente, esta última vinculada a chips de Nvidia.
Por último, el Gobierno ordenó a proveedores como Apple y Google que implementen medios técnicos para detectar y bloquear imágenes de desnudos de menores en sus dispositivos. De no hacerlo, enfrentarán sanciones penales y multas, una medida que podría obligar a verificar la edad —y la identidad— de todos los usuarios, y que ha generado críticas de firmas como Signal y Mullvad por el riesgo de vigilancia masiva. Se espera la próxima semana un anuncio complementario de prohibición para menores de 16 años en redes sociales de alto riesgo.
