Nintendo registró entre abril y junio un beneficio neto de 147.400 millones de yenes (unos 694 millones de libras), un 53,5 % más que en el mismo trimestre del año anterior y muy por encima de las previsiones de los analistas, que esperaban 77.800 millones. El impulso se debió, según la propia compañía, a un reembolso de los aranceles impuestos por Estados Unidos, tras la resolución del Tribunal Supremo de febrero que declaró ilegales los gravámenes "del día de la liberación" de Donald Trump. Las ventas cayeron un 10 % hasta los 517.800 millones de yenes, lastradas por un menor rendimiento del hardware, aunque la consola Switch 2, lanzada el pasado verano, mantuvo un "fuerte impulso de ventas" y títulos como Yoshi and the Mysterious Book, Star Fox y Pokémon Pokopia tuvieron resultados estables. La Administración estadounidense ha devuelto alrededor de 100.000 millones de dólares de los 165.000 millones recaudados antes de la sentencia. Nintendo había presentado una demanda reclamando la devolución íntegra más intereses. La compañía no ha confirmado la cuantía exacta recibida y se enfrenta a una demanda colectiva de consumidores que la acusan de no trasladarles el reembolso. En julio, Trump impuso nuevos aranceles a más de 80 países, incluido Japón, y una coalición de 25 estados ha demandado a la Administración, lo que podría abrir la puerta a nuevas devoluciones.
