El Plan Auto+ de ayudas a la compra de coches eléctricos echó a andar a principios de agosto de 2026, tras más de siete meses de retraso respecto a la fecha anunciada por el Gobierno para enero. El programa, dotado con 350 millones de euros para particulares y 50 millones para empresas, se publicó en el BOE con un sistema de ventanilla única que elimina el trámite con las comunidades autónomas. Sin embargo, el arranque ha estado marcado por el colapso de la página web, los fallos de diseño en el formulario y el riesgo de que los compradores más rezagados se queden sin fondos.
El artículo repasa la cadena de incumplimientos: el compromiso de descontar la ayuda en el momento de la compra, fijado en febrero de 2024, no se cumplió en la prórroga del Plan MOVES III; el Decreto Ómnibus tumbó el nuevo programa pocos días después de activarse a finales de 2024; y los 400 millones prometidos quedaron mermados por el dinero ya comprometido sin formalizar. Ahora, con el Plan Auto+, las solicitudes se tramitan por orden de llegada al Ministerio de Industria, sin priorizar la fecha de compra del vehículo, lo que ha provocado una avalancha de peticiones y caídas del sistema.
Además, el formulario solo permite seleccionar modelos de la Lista Blanca —coches europeos con batería también europea—, mientras que vehículos como el Tesla Model 3, el BYD Dolphin Surf o el Toyota C-HR+ cumplen los requisitos de precio pero no aparecen, pese a tener derecho a parte de la ayuda.
