El Gobierno de España endurece la normativa de movilidad personal a partir del 1 de octubre mediante el Real Decreto 518/2026, que modifica el Reglamento General de Circulación. La medida principal establece que circular en vehículos de movilidad personal (VMP), como patinetes eléctricos, está prohibida para menores de 15 años. Quienes incumplan esta regla serán sancionados con una multa de hasta 100 euros, una infracción leve que recae solidariamente sobre los padres o tutores legales, quienes tienen 20 días para abonar la multa, reduciendo el importe a 50 euros si lo pagan en ese plazo.
Esta restricción se suma a otras obligaciones que ya estaban vigentes desde enero, como la obligación de llevar un casco y un número de identificación oficial. La nueva reforma también exige el uso de chalecos reflectantes en condiciones de baja visibilidad y para conductores profesionales, con multas de hasta 200 euros por incumplimiento. Además, se mantienen prohibidas las aceras, el transporte de pasajeros y el uso de dispositivos móviles, con multas que pueden alcanzar los 1.000 euros.
El endurecimiento de la normativa responde a la percepción de mayor peligrosidad de los patinetes. Un estudio publicado en Scientific Reports indica que los conductores de patinetes sufren lesiones cerebrales a un ritmo tres veces superior al de los motociclistas. Asimismo, una encuesta del RACC en Barcelona revela que el 78 % de los peatones se siente más inseguro con los patinetes debido a su uso en aceras.
