El Gobierno de España modifica el Reglamento General de Circulación a partir del 1 de octubre de 2026, estableciendo que el uso de guantes, calzado cerrado y chalecos reflectantes es obligatorio para conductores y pasajeros de motocicletas y ciclomotores. Esta medida, impulsada por el Real Decreto 518/2026, busca reducir la gravedad de las lesiones en accidentes, ya que las manos y pies son las partes del cuerpo más vulnerables en una caída. La infracción por incumplimiento de estas normas conlleva una multa de 200 euros.
La normativa distingue entre vehículos de dos ruedas y aquellos con estructura de autoprotección y cinturones de seguridad, excluyendo estos últimos del requisito de calzado cerrado si cuentan con la tarjeta de inspección técnica correspondiente. Para los conductores de motocicletas, la exigencia de guantes homologados según la norma EN 13594 entrará en vigor una vez el Ministerio de Interior publique la orden técnica específica, aunque por ahora se aceptan guantes de protección genérica. En el caso de los ciclomotores, se exige el casco homologado R22, con un período transitorio de un año que extenderá la obligación hasta el 1 de octubre de 2027. Estas restricciones buscan proteger a los usuarios más vulnerables en la carretera.
