El FBI y el Departamento de Justicia de Estados Unidos han desmantelado una red de espionaje norcoreano que operaba desde el exterior mediante trabajo remoto. Durante el mes de septiembre, las autoridades registraron más de 40 viviendas en Texas y incautaron 187 portátiles y dispositivos KVM, evidenciando la existencia de 'granjas de portátiles' que funcionaban como mini centros de datos. Estas instalaciones permitían a los agentes norcoreanos redirigir su tráfico a través de VPN para ocultar su ubicación bajo direcciones IP de Texas, facilitando así la obtención de empleos y la recaudación de divisas en empresas estadounidenses.
La 'Operación Lonestar Roundup' ha resultado en la detención de 14 personas en Ohio, incluyendo dos estadounidenses y diez acusados afincados en China, que estafaron a más de 70 empresas entre 2019 y julio de 2025, generando un fraude de aproximadamente 3 millones de dólares. El fiscal Ryan Raybould advirtió que estas actividades comprometen la seguridad nacional. Según el informe de amenazas de CrowdStrike, más de 320 empresas han sido víctimas de estos fraudes de identidad, un incremento del 220% respecto al año anterior. Los operadores norcoreanos utilizan inteligencia artificial para crear currículums falsos y superar entrevistas mediante técnicas de faceswap. El FBI estima que cada informático norcoreano gana hasta 300.000 dólares anuales, con el objetivo de financiar programas de misiles nucleares y balísticos, además de servir como puerta de entrada para otros grupos de hackers.
