Gidi Littwin, coinventor de FaceID y responsable del seguimiento de manos del Vision Pro, ha recaudado 52 millones de dólares para su startup Hemispheric, que desarrolla un modelo de inteligencia artificial capaz de interpretar la actividad eléctrica del cerebro y detectar trastornos cognitivos sin necesidad de cirugía. La empresa, cofundada con Hagai Lalazar, ha entrenado su sistema con 250.000 horas de datos cerebrales recopilados de 100.000 voluntarios en Asia, Tel Aviv y Boston, que realizaron actividades en forma de videojuego diseñadas para activar distintas regiones del cerebro.
El modelo infiere el funcionamiento cerebral a partir de señales eléctricas de forma análoga a como los modelos de lenguaje analizan texto, y ha sido probado con personas diagnosticadas de TEPT, esquizofrenia y depresión, obteniendo deducciones precisas sobre su salud cerebral. El equipo trabaja ahora en un estudio clínico para evaluar su capacidad de diagnosticar e incluso predecir el alzhéimer. Su primer producto, destinado al estudio del TEPT, se presentará a la FDA a principios de 2026 con el objetivo de lanzarlo al público a lo largo de 2027. El sistema emplea un casco ligero de EEG que mide la actividad cerebral durante 15 minutos mientras el paciente interactúa con una aplicación en una tableta. Hemispheric prevé distribuir el dispositivo en clínicas de salud mental, hospitales y consultas de psicología a un coste muy bajo. La compañía también desarrolla sus propios escáneres cerebrales, al considerar que los EEG tradicionales no fueron diseñados para aprendizaje profundo.
