El accidente ferroviario en Urdan (Toledo) ha causado la muerte de al menos 74 personas, según el balance provisional de este jueves. La tragedia ocurrió el miércoles por la mañana cuando el tren AVE 2080, con 397 pasajeros, embistió por detrás al tren Iryo 6076, que transportaba 147 personas, ambos con destino a Sevilla. El incidente se produjo tras la caída del sistema de seguridad LZB, que provocó la detención automática de los trenes en un tramo de 63 kilómetros, pero el centro de control de Adif autorizó a ambos a reanudar la marcha en "normalidad" a pesar de la vía ocupada.
La cronología revela errores humanos críticos. A las 8:36, el centro de control ordenó al maquinista del AVE reanudar la marcha, ignorando el protocolo que exigía circular a "vista" dado el riesgo. A las 8:41, la maquinista del Iryo informó de la pérdida de transmisión y la orden de continuar en "normalidad" se repitió. A las 8:48, el AVE, a 17 kilómetros del choque, aceleró a una velocidad estimada de entre 160 y 180 kilómetros por hora, mientras que el Iryo permanecía detenido. El impacto ocurrió a las 8:53 en el punto kilométrico 118. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha señalado la caída del sistema LZB como causa inicial, pero los audios de la conversación entre el conductor del AVE y el control sugieren que la falta de comunicación sobre el riesgo de colisión fue determinante. Los servicios de emergencia continúan con las labores de rescate en la zona.
