Un equipo del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), en Austria, ha cuantificado las pérdidas agrícolas que el cambio climático ya está provocando y las que podrían acumularse de aquí a finales de siglo. El estudio, presentado en una reunión de la Unión Europea de Geociencias, cruzó episodios históricos de calor extremo y sequía con datos de rendimiento de la FAO para maíz, soja y trigo entre 1974 y 2004, y validó su modelo con cifras de 2007 a 2019. En ese periodo más reciente, los rendimientos cayeron un 3,5%, lo que equivale a unos 20.000 millones de dólares anuales perdidos. Al proyectar el modelo a un escenario de altas emisiones, los autores estiman que los rendimientos globales caerán alrededor de un 35% en 2100, con pérdidas superiores a 161.000 millones de dólares al año, una cantidad comparable al consumo alimentario de unos 2.000 millones de personas. Los investigadores, entre ellos Kai Kornhuber y Yi Ling Hwong, subrayan que el impacto será especialmente grave en países en vías de desarrollo, donde la agricultura sostiene a millones de hogares. El estudio se limita a tres cultivos y solo considera calor extremo y sequía, sin incorporar inundaciones ni granizo, por lo que los autores piden cautela con sus cifras. Aun así, defienden que difundir estos datos ayuda a agricultores y Gobiernos a prepararse, eligiendo cultivos adaptados a cada zona y optimizando el riego.
