Meta ha alcanzado un acuerdo extrajudicial de hasta 18.000 millones de dólares (unos 13.300 millones de libras) con casi todos los estados de Estados Unidos por los daños causados a menores en sus plataformas. Aunque la empresa no ha admitido responsabilidad, se ha comprometido a introducir límites de tiempo, avisos por uso prolongado y controles parentales reforzados en Facebook e Instagram, medidas que por ahora solo afectarán a usuarios estadounidenses.
El Reino Unido cuenta desde hace tiempo con su propia regulación. La Online Safety Act restringe los contenidos accesibles para los jóvenes y el Gobierno ha ido más allá al anunciar una prohibición total de redes sociales para menores de 16 años, que entrará en vigor en 2027. Expertos y exempleados de Meta consultados por la BBC coinciden en que Londres podría exigir medidas similares a las aceptadas en EE. UU., ya que las grandes tecnológicas "suelen moverse solo cuando se lo ordenan".
Meta ha reclamado a TikTok, YouTube y Snap que adopten las mismas reglas para no quedar en desventaja competitiva. De los 18.000 millones, el 30 % está condicionado a que esas plataformas se sumen. Florida y Nuevo México quedaron fuera del pacto. Sobre privacidad, Meta solo podrá usar los datos de menores para estimar su edad y expulsar a los menores de 13 años, aunque pide que la verificación se haga en las tiendas de aplicaciones.
