A finales de los años setenta y durante la década de 1980, la interfaz SMD (Storage Module Device), normalizada como ANSI X3.91M-1982 y revisada en 1987, fue la elección dominante para almacenamiento de gran capacidad en sistemas de alto rendimiento, por encima de alternativas como ESDI (1984) o SCSI (1986). Estos discos utilizaban platos de 11 pulgadas, luego de 8, y giraban a 3600 rpm —aunque Fujitsu llegó a 3961 rpm en algunos modelos—, lo que exigía una potencia considerable para su arranque. Su peso los hacía comparables al de un animal muerto: los de 8 pulgadas podían trasladarse manualmente, pero los de 11 requerían un carro.
Sun Microsystems equipó sus servidores y estaciones de trabajo de gama alta con discos SMD controlados por tarjetas Xylogics sobre el bus VME. El artículo describe la anécdota de Miod Vallat, desarrollador de OpenBSD/sun3, que en el verano de 2001 logró rescatar una Sun-4/260 y un armario con dos discos SMD de 280 MB formateados, uno de los cuales seguía operativo. Tras reparar la placa de memoria defectuosa, el 15 de julio de 2001 pudo arrancar OpenBSD en ella, según recoge el volcado dmesg adjunto, con un núcleo SUN4 que detectó el controlador Xylogics 450/451, un disco CDC EMD 9720 de 268 MB y una controladora SCSI adicional con unidades Emulex ESDI. El texto también detalla peculiaridades de hardware de la Sun-4/200, como el uso de una EEPROM Intersil en lugar de la habitual SRAM con pila Mostek, y los quebraderos de cabeza que dio la interfaz Ethernet integrada basada en Intel 82586.
