Cómo proteger tus dispositivos del calor en verano: móviles, consolas, PC y electrodomésticos

Fuentes: Consejos para mantener tu móvil, consola, ordenador o nevera a salvo del calor en veranoT3clickbait

Las altas temperaturas del verano pueden comprometer el funcionamiento y la vida útil de dispositivos electrónicos, equipos informáticos y electrodomésticos, sobre todo en aquellos que integran baterías, manejan datos de forma continua o permanecen enchufados. Esta guía repasa, dispositivo por dispositivo, los síntomas de sobrecalentamiento y las pautas para minimizarlo.

En portátiles y PC de sobremesa, el primer indicio suele ser la pérdida de rendimiento: las placas base reducen la frecuencia del procesador para mantenerse dentro de márgenes seguros y, en último término, pueden provocar un apagado súbito. La recomendación pasa por elegir una torre adecuada al conjunto de componentes, colocar los portátiles sobre superficies firmes y ventiladas —evitando colchones o cojines—, plantear el uso de bases refrigerantes y limpiar con regularidad filtros y ventiladores en una habitación fresca.

En teléfonos móviles, la pantalla y la batería son los elementos más vulnerables. A partir de unos 45 ºC los componentes pueden degradarse con rapidez y, en el caso más grave, la batería puede llegar a quemarse. Entre las pautas figurent evitar cargas rápidas por encima de 15 W cuando hace calor, no ejecutar apps exigentes con el terminal caliente, reducir el brillo, no dejarlo dentro del coche al sol y, muy importante, nunca meterlo en la nevera o el congelador, porque el contraste térmico provoca condensación interna o puede quebrar la pantalla.

En electrodomésticos y televisores, los procesadores internos son los primeros en resentirse y pueden mostrar un comportamiento errático o apagarse de forma preventiva. Conviene evitar armarios o huecos sin ventilación, la exposición directa al sol y la acumulación de varios equipos en una misma línea eléctrica. En videoconsolas, las señales de alerta son la aceleración de los ventiladores desde el encendido y caídas de FPS que congelan la imagen; la solución incluye limpieza con aire comprimido, situarlas en espacios con buen flujo de aire y elevarlas ligeramente para favorecer la disipación.