Circular presenta la serie Ring 3 con pagos sin contacto y alertas por vibración
La compañía francesa Circular ha presentado este jueves su nueva serie Ring 3, compuesta por dos modelos de anillo inteligente: una versión Pro con funciones avanzadas de salud y una opción Slim más discreta y ligera. Ambos dispositivos incorporan por primera vez un chip NFC para pagos sin contacto y alertas mediante vibración en el dedo, lo que supone un salto funcional respecto a su predecesor, el Ring 2, presentado en el CES 2025.
El Ring 3 Pro presume de un diseño más estilizado que la generación anterior y está fabricado en titanio tanto en su estructura interna como externa, lo que mejora su durabilidad. Entre sus prestaciones destaca la monitorización de fibrilación auricular mediante electrocardiograma (ECG) con aprobación de la FDA —la agencia reguladora estadounidense—, seguimiento de tendencias de presión arterial, monitorización de glucosa, análisis avanzado del sueño y un completo seguimiento biométrico. La batería alcanza ahora hasta 12 días de autonomía, frente a los siete días del modelo previo, pese a utilizar una batería de menor capacidad, según detalla The Verge. El dispositivo incluye carga inalámbrica mediante un estuche capaz de recargarlo entre cinco y seis veces antes de necesitar una toma de corriente.
Por su parte, el Ring 3 Slim apuesta por la discreción y la comodidad: es aún más fino y ligero que la versión Pro, gracias a una batería más pequeña que ofrece hasta 10 días de uso y al uso de un «epoxi biocompatible no metálico» en la parte interior del anillo en lugar de titanio. Mantiene los sensores de fotopletismografía (PPG) para medir ritmo cardíaco y saturación de oxígeno en sangre (SpO₂), además de temperatura cutánea, actividad diaria, sueño y variabilidad de frecuencia cardíaca (HRV). Sin embargo, prescinde del sensor de ECG y, por tanto, de la detección de fibrilación auricular.
Ambos modelos comparten varias características clave: alertas por vibración en el dedo utilizables como alarmas silenciosas para despertarse, recordatorios de medicación, alertas de salud vitales y ejercicios de respiración guiada; chip NFC integrado para pagos sin contacto sin necesidad de sacar el teléfono o la cartera; resistencia al agua hasta 50 metros; carga inalámbrica; y disponibilidad en tallas comprendidas entre la 6 y la 14. Los acabados disponibles serán oro, oro rosa, plata y negro, igual que en el Ring 2.
En declaraciones recogidas por TechCrunch, el consejero delegado de Circular, Amaury Kosman, explicó la filosofía detrás del modelo Slim: «Entendemos que no todo el mundo quiere todas las funciones de salud. Muchas personas simplemente buscan un anillo inteligente bonito y elegante que ofrezca información esencial sobre su bienestar y pagos sin contacto sin esfuerzo. Por eso creamos el Circular Ring 3 Slim: una experiencia más ligera y simplificada que mantiene la comodidad de los pagos NFC seguros y ofrece las funciones básicas de seguimiento de salud que muchos usuarios desean en un diseño increíblemente compacto».
El anuncio llega en un momento de competencia especialmente intensa en el segmento de los anillos inteligentes. A lo largo del último año se han producido los lanzamientos del Oura Ring 5 y del RingConn Gen 3, dos de los rivales más consolidados del sector, lo que obliga a Circular a diferenciarse tanto por funciones de salud avanzadas como por la incorporación de pagos contactless, una característica todavía poco habitual en este formato de dispositivo wearable.
Circular no ha revelado todavía los precios de ninguna de las dos versiones, aunque ha indicado que la información de reserva se comunicará en los próximos meses. La disponibilidad general de los nuevos anillos está prevista para principios de 2027, por lo que la compañía tendrá que competir en un mercado cada vez más concurrido en un horizonte relativamente cercano. Por el momento, las miradas están puestas en si la combinación de pagos NFC, alertas hápticas y una batería de mayor duración será suficiente para captar la atención de los consumidores en un sector donde la guerra por la muñeca —y ahora por el dedo— no deja de intensificarse.
