Cientos de empleados de Bethesda Game Studios y Zenimax Online Studios, junto con simpatizantes, se concentraron este jueves frente a la sede de Zenimax en Rockville (Maryland) para protestar contra los despidos masivos ejecutados por Xbox. La manifestación, celebrada con temperaturas cercanas a los 100 °F (unos 38 °C), se replicó en otras cuatro oficinas de la compañía en Texas, California y Montreal, convocadas por el sindicato Zenimax Workers Unidos, integrado en la Communication Workers of America (CWA).
Los asistentes portaron pancartas con lemas como "Layoffs… layoffs never change" y "Our players deserve better", mientras organizadores sindicales y trabajadores arengaban a la multitud con discursos y consignas. El mensaje dominante fue de solidaridad y rechazo a unos recortes que, según los empleados, han diezmado los equipos de desarrollo y control de calidad.
La principal demanda del sindicato es que Microsoft vuelva a la mesa de negociación y retome las conversaciones contractuales con los miembros de Bethesda Game Studios que aún no tienen convenio, tras el acuerdo alcanzado el año pasado con los probadores de QA, que incluía indemnizaciones garantizadas para los despedidos. Nathan Hahn, productor técnico de Bethesda y organizador voluntario del sindicato, explicó que la empresa tenía sobre la mesa una propuesta de reducción de plantilla desde hacía meses y no respondió, optando en cambio por ejecutar los despidos sin negociar. Mike Davis, vicepresidente del CWA District 213, advirtió: "Pueden venir a la mesa o pueden encontrarnos en la calle, pero van a enfrentarse a nosotros".
