Investigadores chinos han confirmado en la Conferencia Mundial de Baterías de Energía de 2026, celebrada en Yibin, Sichuan, que la nueva generación de baterías de fosfato de hierro y litio (LFP) supera los 200 Wh/kg de densidad energética. Este avance, revelado por Ouyang Minggao, profesor de la Universidad de Tsinghua, demuestra que es posible mejorar significativamente la autonomía de los vehículos eléctricos sin recurrir a nuevas químicas, optimizando la compactación del material catódico activo. La química LFP es la dominante en China, representando el 81% de los 335,6 GWh instalados en vehículos durante la primera mitad de 2026. Aunque la densidad de 200 Wh/kg se refiere a nivel de celda y no al paquete final, marca un hito frente a la gama actual de BYD, cuya versión Short Blade alcanza 160 Wh/kg. El nuevo enfoque de la cuarta generación de LFP busca empaquetar más material activo en el mismo volumen, lo que requiere un equilibrio preciso entre la densidad volumétrica y la movilidad de los iones. Además, la conferencia presentó un equipo de bobinado automatizado que aumenta la velocidad de fabricación de celdas prismáticas a 7,5 unidades por minuto, frente a las 4,4 actuales, consolidando la ventaja industrial de China en el sector.
