Los dos mayores fabricantes chinos de baterías para coches eléctricos, CATL y BYD, han coincidido en situar en 2027 el inicio de la producción piloto a pequeña escala de celdas de estado sólido. Se trata de la primera vez que CATL pone una fecha concreta sobre la mesa, según confirmaron sus responsables a inversores, apenas días después de que BYD registrara seis nuevas patentes vinculadas a esta tecnología.
Las patentes de BYD abordan uno de los principales retos del estado sólido: mantener un contacto fiable entre el cátodo y el electrolito sólido a lo largo de miles de ciclos. Su diseño apuesta por un cátodo de doble electrolito que combina partículas de haluro, más estables, con partículas de sulfuro, mejores conductoras de iones de litio. Cuatro de las patentes se centran en la química de los materiales y dos en la fabricación, incluyendo un control de calidad que exige que al menos el 60% del perímetro de cada partícula de cátodo esté en contacto con el electrolito.
Los planes, no obstante, no implican una llegada inmediata al mercado. El presidente de CATL, Robin Zeng, reconoció en junio que sus celdas solo alcanzan el nivel 4 de 9 en la escala TRL de madurez tecnológica, y el objetivo para 2027 es llegar a los niveles 7 u 8, todavía lejos de la producción en masa. La propia compañía sitúa la fabricación a gran escala, de un millón de vehículos anuales, no antes de 2030.
Los primeros lotes comerciales se reservarán a modelos premium con precios a partir de 250.000 yuanes (unos 37.000 dólares). Dongfeng, Changan y la emergente Pure Lithium también trabajan en el desarrollo.
