Caminar potencia la creatividad divergente: lo que dice la ciencia

Fuentes: Caminar potencia la creatividad divergente: lo que dice la ciencia

Cuando las ideas no llegan, levantarse y salir a caminar puede ser una de las mejores decisiones. Décadas de investigación neurocientífica y psicológica han analizado cómo el movimiento afecta al pensamiento creativo, y la conclusión más sólida es que caminar estimula de forma consistente el pensamiento divergente, es decir, la capacidad de generar múltiples ideas originales a partir de un estímulo.

Un estudio pivotal publicado en 2014 en el Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory, and Cognition demostró este efecto a través de cuatro experimentos. Los participantes que caminaban, tanto al aire libre como en una cinta de correr frente a una pared en blanco, ofrecían respuestas más originales en pruebas de asociación creativa. En cambio, el movimiento no mejoraba —e incluso perjudicaba ligeramente— el pensamiento convergente, aquel orientado a encontrar una única respuesta correcta, como resolver un problema matemático.

En 2024, una investigación publicada en American Psychologist confirmó estos hallazgos fuera del laboratorio. Mediante sensores de movimiento y evaluaciones en tiempo real con 157 adultos jóvenes, el equipo observó que tanto los episodios puntuales de caminata como el hábito regular de pasear se asociaban con un mayor rendimiento en tareas de ideación creativa verbal.

Una revisión sistemática de 2025 en PLOS ONE reforzó la evidencia al analizar 23 estudios con 1.036 participantes: el efecto de caminar sobre el pensamiento divergente es amplio y estadísticamente significativo, aunque sigue sin haber conclusiones firmes sobre su influencia en el pensamiento convergente. En conjunto, los datos sugieren que dar un paseo es una herramienta eficaz para desbloquear ideas, pero no la estrategia más adecuada cuando se requiere precisión lógica o analítica.