Caminar después de los 50: la técnica importa más que los 10.000 pasos

Fuentes: A partir de los 50, salir a caminar no basta: la clave está en cómo lo haces

Caminar es el ejercicio más recomendado para los adultos mayores por ser accesible, gratuito y de bajo riesgo de lesión, pero la ciencia advierte de que no basta con dar paseos tranquilos: la clave está en la técnica, el ritmo y la constancia. Durante años se ha extendido la idea de los 10.000 pasos diarios como umbral saludable, aunque un estudio publicado en The Lancet demostró que en personas mayores de 60 años el riesgo de muerte disminuye de forma progresiva hasta alcanzar una meseta entre los 6.000 y los 8.000 pasos. Además, cada incremento de 1.000 pasos diarios se asocia a una reducción aproximada del 23 % en la mortalidad por cualquier causa.

La constancia también juega un papel importante: alcanzar 4.000 pasos en solo uno o dos días a la semana ya se relaciona con un 26 % menos de mortalidad general y un 27 % menos de muerte cardiovascular, cifra que sube hasta el 40 % si se llega a los tres días semanales. La velocidad marca otra diferencia clave, ya que andar a unos 4,8 km/h se asocia a una reducción cercana al 50 % del riesgo de cardiopatía o ictus en comparación con ritmos más lentos. Las recomendaciones actuales insisten en caminar «a paso vivo» durante 30 minutos al día, cinco días a la semana.

La biomecánica completa el cuadro: mantener el tronco erguido, alargar la zancada y elevar ligeramente las rodillas activa glúteos y cuádriceps, mejora la respiración y ayuda a prevenir caídas, corrigiendo la tendencia natural a arrastrar los pies con la edad.