Amazon, Microsoft, Alphabet y Meta planean gastar al menos 720.000 millones de dólares en capitalización (CapEx) este año, la mayor inversión histórica del sector, destinada a la construcción de centros de datos para inteligencia artificial. Esta decisión ha provocado una fuerte venta de acciones tecnológicas en Wall Street, aunque el mercado se ha recuperado tras las elecciones intermedias, donde los votantes podrían exigir restricciones a la expansión de infraestructura de IA. A pesar de los enormes gastos, las empresas no han logrado generar beneficios significativos; por ejemplo, el crecimiento de los ingresos de Google Cloud ha reducido el rendimiento de su negocio central de búsqueda, mientras que Meta espera reducir sus costes de cómputo en diez veces para ser rentable. Anthropic ha revelado pérdidas netas de 17.500 millones de dólares en el tercer trimestre, superando sus ingresos de 17.000 millones, y ha comprometido 900.000 millones de dólares en costes futuros de infraestructura. Mientras Microsoft fue la única gran empresa tecnológica que no contrató deuda para financiar su expansión, ha vendido 25.000 millones de dólares en bonos. Los analistas especulan que las elecciones intermedias podrían forzar a Big Tech a ralentizar sus planes de gasto, aunque las empresas no han mencionado esta posibilidad en sus llamadas de resultados.
