Mondo Robotics, una startup de Shenzhen fundada por extrabajadores de DJI, presenta a Beni, un robot bípedo con forma de perro que funciona como cámara estabilizada autónoma y que se puede reservar en Kickstarter por unos 600 dólares, con precio final de 800 dólares. El dispositivo alcanza casi 29 km/h, salta hasta 25 centímetros, sube escaleras y ofrece una autonomía de 1,5 horas, grabando en 4K a 30 fps con HDR mientras sigue al usuario o a su mascota.
El periodista sometió a Beni a dos horas de pruebas en Oakland: el robot sorteó escaleras y, tras chocar repetidamente contra paredes y bordillos, siempre se reincorporó sin más que alguna rozadura. Sus dos cámaras de evitación de 150 grados y el rastreador UWB de muñeca, sin embargo, no impidieron que se golpeara contra marcos o esquinas al intentar seguirle en patinete.
Entre sus rasgos diferenciales destacan unas orejas desmontables con rosca de trípode de 1/4 de pulgada, batería intercambiable de 31 Wh, puerto USB-C y almacenamiento interno de 32 GB ampliable. La app permite ajustar altura, estabilización y curvas de los joysticks, y es compatible con volantes de simulación y gafas Xreal para uso en FPV. Mondo prevé entregar las primeras unidades este otoño, aunque la financiación en Kickstarter implica los riesgos habituales de incumplimiento, certificación o trabas aduaneras.
