El regulador australiano de seguridad en línea, eSafety, ha determinado que Roblox no ha corregido adecuadamente las fallas que permiten a adultos desconocidos contactar y vigilar a menores en su plataforma, lo que ha derivado en un compromiso legalmente vinculante para que la compañía implemente cambios sustanciales en un plazo de tres meses.
Las conclusiones de eSafety se desprenden de pruebas realizadas durante el presente año, en las que se identificaron múltiples vacíos en las medidas de protección infantil de Roblox. Según el regulador, los adultos pueden enviar solicitudes de conexión a niños australianos sin que se requiera el consentimiento de padres o tutores. Además, los perfiles de los menores —incluidos nombres de cuenta, número y nombres de sus contactos, imágenes de avatar e información biográfica no sensible como sus intereses— son visibles para cualquier usuario de la plataforma, sin opción de restringir esa visibilidad.
Otro hallazgo preocupante es que adultos y menores pueden ver y responder publicaciones en foros fuera de los entornos de juego sin autorización parental, y que las listas de contactos de los niños, al ser públicas, pueden ser explotadas por depredadores para identificar nuevas víctimas. Estas prácticas contravienen la Ley de Seguridad en Línea de Australia (Online Safety Act), que exige impedir el contacto no deseado entre adultos y menores y configurar las cuentas de los menores como privadas por defecto.
La comisionada de eSafety, Julie Inman Grant, afirmó que, pese a los cambios anunciados por Roblox el otoño pasado —orientados a bloquear los mensajes directos de adultos a desconocidos—, la plataforma "sigue sin impedir que los adultos acechen a los niños de otras maneras". Roblox, utilizado por aproximadamente 1,7 millones de menores australianos y considerado el segundo juego en línea más popular entre niños en el país, sostiene por su parte que cumple con sus obligaciones legales. Sin embargo, ha aceptado un acuerdo ejecutable ante los tribunales para reforzar sus salvaguardas.
Entre las medidas comprometidas por la compañía figuran: impedir que adultos contacten a niños desconocidos sin consentimiento parental en toda la experiencia de uso; fortalecer la configuración de las cuentas infantiles para que sean privadas por defecto; establecer mecanismos de denuncia accesibles que notifiquen a los usuarios sobre el resultado de sus reportes; y contratar a un auditor externo independiente que evalúe la eficacia de las medidas de seguridad, incluyendo los sistemas de estimación de edad.
El caso australiano se suma a un creciente escrutinio internacional sobre Roblox. En Estados Unidos, una subcomisión del Senado abrió una investigación sobre la seguridad infantil en la plataforma, y fiscales generales de varios estados —Arkansas, Nebraska y Texas, entre otros— han presentado demandas contra la empresa por supuestamente obtener beneficios a sabiendas de la explotación de menores. Algunas de esas demandas estatales ya se han resuelto mediante acuerdos extrajudiciales. A principios de este año, Roblox también anunció dos nuevos tipos de cuentas para usuarios más jóvenes, con restricciones adicionales sobre ciertos juegos y funciones de chat.
La discrepancia entre la postura de Roblox —que afirma cumplir con la normativa— y los hallazgos de eSafety evidencia la complejidad de aplicar estándares de protección infantil en plataformas de enorme escala y con funcionalidades en constante evolución. Mientras el regulador australiano defiende la necesidad de controles más estrictos y auditorías independientes, la compañía apuesta por medidas graduales y autorregulación complementaria.
Con el plazo de tres meses ya en marcha, el foco se desplaza ahora hacia la implementación efectiva de los cambios prometidos y los resultados de la auditoría independiente. La decisión australiana podría convertirse en un precedente regulatorio para otros países que, como Estados Unidos, también evalúan el papel de las plataformas de juegos en línea en la protección de menores. De momento, padres, reguladores y la propia industria observan de cerca si Roblox logrará cerrar las brechas que, según eSafety, siguen poniendo en riesgo a millones de niños.
