El sistema operativo AROS Research Operating System, descendiente del Amiga, se ha portado para arrancar de forma nativa —sin capa de virtualización— en la Raspberry Pi, en versiones de 32 y 64 bits. Hasta ahora, ejecutar AROS en la Raspberry Pi requería virtualizarlo sobre Linux, igual que cualquier otro emulador de Amiga. El proyecto ya contaba con puertos para x86, PowerPC (cuyo código sirvió de base para MorphOS), RISC-V e incluso hardware original Amiga 68k, por lo que la llegada al ARM de la Pi no es sorpresiva, pero sí significativa para los aficionados al legado Amiga.
La compilación actual está orientada principalmente a la Raspberry Pi 3, aunque en los hilos del foro ya se discute compatibilidad con la Pi 4 y la Zero 2 W, por lo que se espera que la lista de placas soportadas crezca. Algunos programas ya han sido recompilados para ARM, aunque la biblioteca de software aún no es tan completa como en la versión x86; los desarrolladores reconocen que es un trabajo en progreso. Como sistema ultraliguro para la Pi, ofrece tiempos de arranque comparables a los de RISC OS y abre una vía moderna —no de 40 años de antigüedad— para quienes quieran seguir usando entornos de software de la familia Amiga.
