Un colectivo de artistas y hackers feministas, con sede en Viena, Austria, ha desarrollado una innovadora alternativa a las placas de circuito impreso (PCB) convencionales, utilizando arcilla de origen local. El proyecto, impulsado por el espacio de hackers Feminist Hackerspace, busca abordar las preocupaciones éticas relacionadas con la extracción de minerales de conflicto utilizados en la electrónica de consumo, como el oro, la plata y el estaño. El proceso implica la creación de una plantilla en 3D impresa con filamento de polipropileno reciclado y la posterior impresión de circuitos en arcilla de porcelana, utilizando técnicas tradicionales de cerámica y un horno de leña para reducir el consumo energético. El equipo aprendió de un alfarero local, Heinz Lackinger, quien les enseñó a identificar, recolectar y procesar la arcilla de manera sostenible. El objetivo final es crear hardware más ético, renovable y respetuoso con el medio ambiente, desafiando las prácticas convencionales de fabricación de PCB y explorando métodos de producción de bajo impacto. El proyecto reutiliza chips de microcontroladores de placas Arduino defectuosas, demostrando un compromiso con la reutilización y la reducción de residuos.
