Apple y la Comisión Europea sorprenden a la industria tecnológica con un acuerdo histórico sobre las condiciones del App Store en la UE, poniendo fin a más de un año de intensas negociaciones y a un conflicto que se arrastraba desde la entrada en vigor del Reglamento de Mercados Digitales (DMA).
El anuncio, realizado el 18 de agosto de 2026, establece que las nuevas reglas entrarán en vigor el 1 de octubre. El pacto incluye tres ejes principales: un sistema unificado de comisiones, medidas reforzadas de protección infantil y una apertura más amplia para que operadores alternativos puedan ofrecer tiendas de aplicaciones en dispositivos iOS.
Según el medio alemán heise.de, que ha detallado en profundidad las nuevas condiciones, Apple sustituye su compleja estructura de tarifas por un modelo más sencillo. Los desarrolladores ya no tendrán que elegir entre las condiciones globales de Apple y un régimen específico para la UE: existirá un único conjunto de términos que cubrirá tanto las publicaciones en el App Store como en mercados alternativos.
La Core Technology Fee (CTF), una de las principales piedras angulares del litigio, desaparece y se reemplaza por una Core Technology Commission del 5% sobre transacciones digitales realizadas fuera del App Store. Las nuevas tarifas quedan así: un 26% estándar (frente al 30% anterior) y un 15% para desarrolladores del Small Business Program en el caso del App Store con sistema de pagos de Apple; un 20% estándar y un 10% reducido si se utiliza un procesamiento de pagos alternativo dentro de la aplicación; y un 15% o 10% para las apps que enlazan a sitios externos para completar compras. Quienes combinen opciones de pago deberán mantener su elección al menos doce meses.
En materia de protección infantil, Apple prohíbe que las apps de la categoría infantil contengan enlaces a webs externas de pago, veta cualquier enlace de pago para menores de 13 años y exige la participación de un tutor para usuarios menores de 18 que usen métodos alternativos o enlaces externos.
Sobre los mercados alternativos, Apple amplía los criterios de elegibilidad: podrán optar empresas que sean cotizadas, propiedad de una cotizada, que hayan recibido capital riesgo de firmas reconocidas o que hayan pasado auditorías financieras, además de instituciones públicas, educativas y organizaciones sin ánimo de lucro.
El acuerdo marca un giro radical respecto a la postura que Apple había mantenido hasta ahora. Apenas un año y medio antes, la compañía se quejaba públicamente de la falta de interlocutores válidos en Bruselas. Las negociaciones, según fuentes consultadas por heise.de, se celebraron prácticamente cada semana durante más de un año, tras conversaciones personales entre el consejero delegado Tim Cook y la Comisión Europea. El nuevo marco guarda similitudes con los acuerdos alcanzados en Brasil y Japón, donde Apple también cedió a regañadientes tras presiones regulatorias.
El contexto del conflicto es relevante: en junio de 2024, la Comisión Europea declaró formalmente que Apple había infringido el DMA. Hasta ahora, la proliferación de tiendas alternativas en iOS había sido limitada, aunque persiste el debate sobre si la culpa fue de Apple o de la propia falta de demanda del mercado.
La Comisión Europea, por el momento, no ha emitido ninguna comunicación oficial sobre el acuerdo. Tampoco se ha aclarado si se rebajarán las barreras técnicas para instalar tiendas alternativas, algo que Apple justifica por razones de seguridad, pese a no haberse producido incidentes graves en los dos años de aplicación del DMA.
El pacto podría tener efectos colaterales en otros frentes abiertos entre Apple y la UE. La compañía aún no ha activado en territorio europeo su asistente Siri con inteligencia artificial renovada, ni funciones como el control remoto del iPhone desde macOS, alegando riesgos regulatorios. También sigue sin resolver aspectos de interoperabilidad con fabricantes de relojes inteligentes y auriculares.
Es probable que el acuerdo no apacigue a los críticos más vocales de Apple, como Epic Games o Spotify, que continúan denunciando prácticas anticompetitivas. Sin embargo, el precedente de una resolución negociada tras años de confrontación podría abrir la puerta a soluciones similares en los demás contenciosos pendientes entre la tecnológica californiana y Bruselas.
