Apple ha reconocido oficialmente la existencia de un problema de calidad en la pantalla interna de su primer teléfono plegable, el iPhone Duo, tras recibir una serie de quejas de usuarios que reportan grietas y fallos visuales inmediatos tras el lanzamiento. Según un comunicado emitido a través de Bloomberg y 9to5Mac, la compañía admite que existe "un problema que afecta a la pantalla interna" en un "número reducido de unidades" del dispositivo. Ante esta situación, Apple ha instado a los propietarios de los dispositivos afectados a contactar con AppleCare para solicitar una sustitución gratuita, aunque la empresa no ha detallado aún las causas técnicas exactas ni ha anunciado una solución generalizada que afecte a toda la línea de productos.
El incidente ha cobrado una relevancia inusual debido a la posición estratégica del iPhone Duo en el mercado. El dispositivo, que se posiciona como el primer plegable de Apple, ha experimentado un éxito comercial inicial notable, agotando sus reservas online y acumulando una espera de entrega de tres meses en varios mercados. En España, su precio de lanzamiento se sitúa en torno a los 2.339 euros, una cifra que ha generado una fiebre de consumo y una alta visibilidad en redes sociales como X, TikTok y Reddit, donde los primeros usuarios comenzaron a compartir sus experiencias. La aparición de grietas, a menudo acompañadas de una línea brillante característica que se extiende desde el centro hacia la derecha de la pantalla, ha provocado una reacción inmediata de la comunidad tecnológica. Usuarios en Australia ya reportaron que una tienda Apple reemplazó el dispositivo "en el momento", mientras que otros han descrito un sonido de crujido audible antes de que la pantalla se agrietara, seguido de malfunciones visuales.
El contexto de este fallo es particularmente delicado porque el iPhone Duo es el primer lote de modelos lanzado bajo la dirección de John Ternus, quien asumió el cargo de CEO de Apple en septiembre de 2026, sucediendo a Tim Cook. Esta transición de liderazgo ha sido vista por muchos analistas como un punto de inflexión para la compañía, especialmente en el sector del hardware. En una entrevista reciente, Ternus calificó a los plegables de la competencia como "baratos y chapuceros", una afirmación que ha sido criticada por algunos expertos en la industria. La promesa de Apple de haber resuelto los problemas históricos de los teléfonos plegables, que suelen sufrir de inestabilidad y grietas, parece haberse desvanecido en los primeros días de uso, sugiriendo que la compañía no ha logrado dominar por completo la tecnología de la bisagra y la pantalla plegable.
La investigación técnica ha aportado detalles valiosos sobre la naturaleza del fallo. El medio iFixit publicó un análisis de desmontaje (teardown) que explica cómo la pantalla plegable podría estar empujando contra una barra central, lo que genera tensiones estructurales que, en un número reducido de unidades, resultan en la fractura del cristal. Este hallazgo sugiere que el problema no es necesariamente un defecto de fabricación masivo, sino una variabilidad en la calidad de los componentes o en el ensamblaje de un lote inicial. Además, la tecnología de pantallas plegables no es nueva; Samsung Display anunció en julio de 2025 que uno de sus paneles OLED plegables superó una prueba de 500.000 pliegues, equivalente a más de diez años de uso. Sin embargo, Apple no ha publicado pruebas de resistencia similares, lo que ha generado escepticismo entre los creadores de contenido, quienes han realizado pruebas extensas, como las de Tim Pan o Kuba Klawiter, que han logrado aguantar decenas de miles de pliegues antes de que el dispositivo se rompa, aunque estos resultados varían significativamente.
Las implicaciones de este incidente son profundas para la reputación de Apple. Aunque la compañía ha minimizado el problema al referirse a un "número reducido de unidades", la magnificación del ruido en las redes sociales ha convertido lo que podría ser un fallo aislado en una crisis de confianza. Los usuarios, que esperaban una revolución en el diseño y la durabilidad, se sienten decepcionados al descubrir que el dispositivo no es infalible. La falta de una explicación clara por parte de Apple sobre qué provoca las grietas y si el problema es general o aislado ha intensificado la tensión. Mientras tanto, la industria observa con atención si este incidente se convierte en un caso aislado o si revela una falla sistémica en la ingeniería de la bisagra de Apple. El tiempo dirá si estos fallos son excepcionales o si suponen un revés significativo para la estrategia de Apple en el mercado de los plegables, un nicho donde la competencia ha estado presente durante más de una década. La compañía de Cupertino deberá demostrar ahora que su compromiso con la calidad y la innovación no se ve comprometido por un problema técnico inicial, manteniendo la confianza de los consumidores en su capacidad para resolver la complejidad de la tecnología plegable.
