Al menos 13 personas murieron y más de 80 resultaron heridas en un ataque masivo lanzado por las fuerzas rusas en la madrugada del jueves contra Kiev, según el balance provisional del Servicio de Emergencias de Ucrania, actualizado después por la primera ministra Yulia Svyrydenko. El alcalde de la capital, Vitali Klichkó, informó de daños materiales en edificios residenciales e infraestructuras civiles en cinco distritos y cifró los hospitalizados en 70.
La Fuerza Aérea ucraniana detalló que Rusia empleó 496 drones y 74 misiles, entre ellos 24 balísticos. Las defensas aéreas neutralizaron 476 drones y 48 misiles, pero solo cuatro de los 24 misiles balísticos, los más difíciles de interceptar del arsenal ruso. Las explosiones de impactos e intercepciones resonaron en toda la ciudad durante las primeras horas del día.
El presidente Volodímir Zelenski había advertido la víspera de un ataque inminente y pidió a la población no ignorar las alarmas antiaéreas ni descender a los refugios. En los días previos, Rusia había lanzado ofensivas con un número inusualmente bajo de drones y misiles, un patrón que algunos observadores interpretaron como una acumulación de armamento para esta ofensiva de gran escala.
