Al menos 11 personas murieron y 46 resultaron heridas la madrugada de este lunes en un ataque ruso a gran escala contra Kiev, según el balance provisional del alcalde Vitali Klichkó. El bombardeo, con 68 misiles —23 de ellos balísticos— y 351 drones de largo alcance, dañó bloques de viviendas en tres distritos de la ciudad y provocó incendios. La Fuerza Aérea ucraniana derribó 37 misiles y 326 drones; ninguno de los 23 proyectiles balísticos ni de los seis misiles antibuque Zirkón y Óniks fue interceptado, evidencia de la escasez de misiles PAC-3 para los sistemas Patriot denunciada por el presidente Volodímir Zelenski. El Ministerio de Defensa ruso confirmó el ataque contra objetivos militares e instalaciones energéticas en Kiev y señaló como uno de los blancos la empresa Kyiv-71, productora de drones como los FPV Strela, Mara, Sirko y Shrike-10.
En la víspera, Zelenski había advertido de que Rusia preparaba una ofensiva a gran escala antes de la cumbre de la OTAN que arranca mañana en Turquía. Kiev ya sufrió la semana pasada otro ataque masivo que dejó 30 fallecidos. Paralelamente, Ucrania lanzó más de 500 drones contra territorio ruso, golpeando la refinería Yarosavnefteorgsintez en Yaroslavl —a 250 kilómetros de Moscú— y dejando sin electricidad a Sebastopol, base de la Flota del Mar Negro.
