La IA puede ser la excepción: por qué esta revolución tecnológica sí podría mejorar el trabajo
Aunque anteriores revoluciones tecnológicas —el PC, el correo electrónico, los teléfonos inteligentes— aceleraron el ritmo laboral y beneficiaron más a las empresas que a los empleados, la inteligencia artificial presenta una diferencia estructural: no solo incrementa la velocidad, sino que ejecuta
