Mark Zuckerberg, consejero delegado de Meta, ha descartado la necesidad de frenar el desarrollo de la inteligencia artificial, limitándose a proponer la contratación de evaluadores y asesores independientes para auditar los sistemas de sus empresas. En una publicación en la red social X, el líder de Meta argumenta que la industria debe mantener el equilibrio de poder adecuado para garantizar la seguridad y la alineación de los modelos con los usuarios. Zuckerberg recuerda que Meta retrasó el lanzamiento de su modelo Muse durante meses para centrarse en la seguridad, una decisión que atribuye a la responsabilidad ética y no a una presión externa. El ejecutivo sostiene que la confianza y la alineación son las capacidades más importantes para diferenciar a los agentes de IA, y que los laboratorios tienen un incentivo natural para evitar daños a sus usuarios. Aunque reconoce la responsabilidad de los desarrolladores ante posibles daños, defiende que la práctica de contratar evaluadores externos es la mejor opción para la industria. Esta postura se enmarca en un debate más amplio sobre la regulación de la IA, donde otras grandes tecnológicas han solicitado pausas en el desarrollo, pero Zuckerberg insiste en que la innovación debe continuar, siempre bajo supervisión independiente.
