La Xiaomi Smart Band 10 Pro NFC aterriza como una evolución clave en la línea de pulseras inteligentes de la marca, incorporando por primera vez NFC para pagos contactless, una demanda histórica del mercado. El dispositivo, con un precio de 79,99 euros, combina un diseño ultradelgado de 9,7 milímetros de grosor y chasis de aluminio con una pantalla AMOLED de 1,74 pulgadas capaz de alcanzar 2.000 nits de brillo pico, lo que garantiza una lectura óptima incluso bajo luz solar directa.
En el apartado deportivo, la pulsera supera las limitaciones de su predecesora: el GPS fija la posición con rapidez y traza rutas con precisión, mientras que el nuevo sensor cardíaco de cuatro luces y doble fotodiodo ofrece lecturas estables. Xiaomi presume de más de 150 modos deportivos y de una autonomía real cercana a los 18 días con un uso medio, frente a los 21 días prometidos por el fabricante. La batería de 350 mAh se recarga por completo en aproximadamente hora y media.
Sin embargo, la naturaleza de pulsera impone límites claros: carece de altavoz y micrófono, lo que impide responder llamadas desde la muñeca, y no dispone de tienda de aplicaciones de terceros. El NFC funciona con fluidez, pero su compatibilidad en España queda restringida a Curve y a tarjetas Mastercard muy concretas. Con una nota de 8,0 sobre 10, Xataka concluye que la Smart Band 10 Pro NFC consolida un formato intermedio entre pulsera y smartwatch, pensado para usuarios que priorizan ligereza, autonomía y pagos móviles sin renunciar a una experiencia deportiva competente.
