El 24 de agosto de 1995, Microsoft puso a la venta Windows 95, el lanzamiento más esperado de la historia de la compañía. Consumidores hacían cola durante horas en tiendas como Best Buy, un fenómeno hoy impensable para un producto de Microsoft.
Windows 95 fue presentado como el mayor salto en la línea Windows hasta la fecha. Superaba las limitaciones de Windows 3.x, que dependía de una multitarea cooperativa poco robusta y no escalaba bien más allá de un 486 a 100 MHz. Entre sus novedades se encontraban un shell de 32 bits, mayor estabilidad y una interfaz más intuitiva, aunque conservaba MS-DOS en su núcleo, por lo que no era un sistema plenamente 32 bits como lo sería Windows XP.
Los requisitos oficiales —un 386DX, 4 MB de RAM y 50 MB de disco— resultaban insuficientes en la práctica. Para un rendimiento aceptable se recomendaba al menos un 486 superior a 33 MHz, 8 MB de RAM y 100 MB de disco; lo ideal era un Pentium con 16 o 32 MB de RAM. El sistema castigaba los equipos modestos, lo que abrió una vía de negocio: la actualización de 79 dólares solía obligar a comprar más RAM, una tarjeta gráfica o un disco mayor.
El artículo detalla además la expectación previa, la estrategia de venta cruzada en retail, las funciones que quedaron fuera por los retrasos (llegarían en Windows 98 y ME), el logotipo 'Designed for Windows 95' y el papel de Office 95 en la adopción. Windows 95 triunfó por su estabilidad relativa y su usabilidad frente a Windows 3.1 y a suites ofimáticas rivales como Lotus 1-2-3 o WordPerfect.
