Este artículo explora el creciente reconocimiento de las empresas sobre los beneficios de retener a empleados de mayor edad. A pesar de los prejuicios por edad, ejemplos como B&Q en el Reino Unido y BMW en Alemania demuestran que la experiencia y el conocimiento institucional pueden aumentar la productividad, reducir la rotación y mejorar la satisfacción del cliente. Si bien algunos economistas argumentan que los trabajadores mayores pueden ser un lastre debido a la resistencia al cambio, investigaciones recientes sugieren que las empresas con una mayor proporción de trabajadores de más de 50 años tienden a ser más productivas y a tener un mejor desempeño en equipo. La clave está en desafiar las suposiciones tradicionales sobre el pico de rendimiento y adaptar las políticas laborales para aprovechar la experiencia de los empleados de mayor edad, especialmente en un contexto de envejecimiento de la población y la creciente influencia de la inteligencia artificial.
