WhatsApp introducirá nombres de usuario únicos como alternativa al número de teléfono para iniciar conversaciones, en un despliegue global que alcanzará a sus 3.000 millones de cuentas en los próximos meses. Desde esta semana, los usuarios pueden reservar un nombre a través de la aplicación, aunque no será obligatorio, y podrán modificarlo o eliminarlo en cualquier momento. Los nombres tendrán un máximo de 35 caracteres y quedarán excluidos los de personalidades conocidas, como jefes de Estado o celebrities, para evitar suplantaciones.
La responsable de producto, Alice Newton-Rex, explicó que la función responde a la demanda de usuarios que prefieren no compartir su número, especialmente en chats grupales. Meta contempla que creadores, pequeños negocios y organizaciones puedan reclamar el mismo usuario que ya utilizan en Instagram o Facebook. El resto deberá vincular sus cuentas a través del Accounts Centre, lo que implica compartir datos entre aplicaciones de Meta.
Expertos en privacidad, como la profesora de Oxford Carisa Veliz, recuerdan que WhatsApp sigue siendo propiedad de Meta y recopila metadatos con fines publicitarios, aunque los mensajes estén protegidos por cifrado de extremo a extremo. La empresa asegura que dispondrá de varias capas de protección contra el fraude, incluidas claves numéricas opcionales para restringir quién puede contactar al usuario. No habrá un directorio público de nombres y el número de teléfono seguirá siendo necesario para crear una cuenta.
