Waymo, filial de Alphabet, multiplicó por más de dos su gasto en lobbying ante el Gobierno federal de Estados Unidos entre abril y junio, al superar el millón de dólares, frente a los algo más de 500.000 dólares del mismo trimestre del año anterior, según las declaraciones oficiales. En el primer semestre de 2026, la compañía elevó su desembolso un 93%, hasta ligeramente por encima de los 2 millones de dólares, una cifra que la sitúa cerca de Uber y muy por delante de rivales como Zoox (Amazon) o Tesla.
La escalada coincide con la pugna entre ambas empresas por el modelo de futuro del ride-hailing. Waymo reclama un marco federal que agilice la expansión de servicios comerciales totalmente sin conductor, mientras Uber defiende un despliegue escalonado en el que los robotaxis convivirían con conductores humanos. Sus estrategias legislativas opuestas han deteriorado la relación entre ambas, y el FT informó el mes pasado de que Waymo estudia opciones para salir de su alianza con Uber en Austin y Atlanta.
Ambas compañías hacen lobbying intensivo en varios estados y en Washington DC tras el frenazo a su expansión en mercados como Nueva York y Chicago, donde políticos y grupos sindicales alertan del riesgo de que la tecnología desplace a los conductores y socave los servicios actuales. En mayo, Waymo contrató al bufete Greenberg Traurig para reforzar su equipo de presión.
